miércoles, 4 de julio de 2007

Monumental... qué va!

Las cosas han salido relativamente bien. Pero siempre hay baches notables. Maturín fue uno monumental, como su estadio. El imponente lugar no estaba listo a la hora del juego. El acceso de las personas fue caótico. Los periodistas sufrieron en carne viva los embates de la improvisación. Maturín demostró no estar preparado. No tanto como las otras sedes. Esperemos que para el partido de Cuartos de Final, del próximo domingo, las cosas salgan un poco mejor. Por lo menos un poco.

Robinho, Nery y la gente
Dentro de la cancha Brasil siguió jugando mal. Chile deslucía, pero apareció un Robinho genial. Marcó de a tres y puso de pie a los presentes en muchas ocasiones. El talentoso delantero fue la estrella. Él, y la gente que plenó los más de 50 mil asientos. Brasil jugaba en casa y Chile lo sintió. Nery Castillo demostró en el juego contra Ecuador que ésta puede ser su copa. Nació en Uruguay, su acento lo delata, pero le pone un mundo en el terreno de juegopara defender los colores del Tri. Agradable verlo jugar. Es muy bueno el equipo mexicano que no ha dejado de sorprender. Hugo Sánchez, polémico comoo siempre, tiene ganas de callar bocas en este torneo. La copa de Oro parece quedar en el pasado. Amanecerá y veremos.


Todo ok
Todas las delegaciones se han portado a la altura con los fanáticos y la prensa. Nadie puede quejarse. Tal vez los mexicanos son estrictos, porque el DT gusta de los entrenamientos a puerta cerrada. Cosas normales en el fútbol. Dunga, estratega de Brasil, se comunica constantemente con la prensa. Los ecuatorianos son amables y prestos a dar información. Con Chile también hay trato cordial.

El consejo de Hugo
Después del encuentro contra México las caras largas del equipo de Brasil eran evidentes. Se notaban aflijidos. Saliendo de la rueda de prensa Robinho se encontró de frente con Hugo Sánchez. Se abrazaron y Hugo le dijo: "Lo estás haciendo bien. Sigue así. Ya anotarás. Hablamos después". Robinho se lo creyó y unos días después dibujó un hattrick en Maturín.


Panamenian Rock Star
Estoy dando vueltas por las ciudades sede y cargo mi credencial de trabajo puesta. La gente se me acerca y pregunta mucho. Una señora en Maturín se me quedó viendo con cámara en mano. Titubeó para pedir que me tomara una foto con ella. Yo le iba a decir que sí, que nos tomáramos la foto. Pensé en hacerme pasar por un jugador panameño. Ella nunca se enteraría y se iría a casa orgullosa y feliz. Al final le dio vergüenza y no se acercó. Lástima. Esa tarde tenía ganas de firmar un autógrafo.

Lo endógeno no es in
Durante el viaje he conocido gente de todos lados. Hay japoneses y chinos, cosa que no me creía. Muchos reporteros están en Venezuela. Muchos. Creo que la mayoría la ha pasado bien. Todos encantados con las venezolanas. Ellas no parecen pasarlo mal. Yo, aun no bateo. Debe ser porque esto es fútbol. Igual, siempre espero mi momento de cara al gol.